Golosa La Orquesta: Nuevo disco y más de diez años de ritmos, historias y conquistas musicales
- 14 dic 2024
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 19 dic 2024

Chile ha sido cuna de importantes movimientos musicales que mezclan tradición y modernidad, desde la Nueva Canción Chilena hasta el surgimiento de artistas independientes en las últimas décadas. Sin embargo, la industria sigue enfrentando desafíos. La falta de infraestructura adecuada, la escasa inversión en cultura y los reducidos circuitos para la música en vivo son algunos de los obstáculos que enfrentan bandas como Golosa La Orquesta. Aun así, estas condiciones han fomentado una notable autogestión en los artistas, permitiéndoles desarrollar su identidad independiente.
"Respira": Un viaje sonoro que trasciende fronteras
Golosa La Orquesta, una de las bandas más representativas de la música chilena actual, presenta su tercer disco de estudio, titulado Respira. Esta nueva propuesta reúne once composiciones que exploran las raíces latinoamericanas con un enfoque innovador, fusionando géneros como el rock y el jazz con sonidos autóctonos.

El álbum destaca no solo por su variedad musical, sino también por la participación de destacados artistas invitados. Nano Stern aporta su talento en "Voy bajando por la quebrá", mientras que Sonia Valderrama, referente de la música criolla peruana, colabora en "La llave del olvido". Christian Gálvez, uno de los bajistas más reconocidos de la escena latinoamericana, suma su virtuosismo en "El Chasqui". Además, figuras como el payador chileno Luciano Fuentes y Valentina Marinkovic enriquecen otras piezas, consolidando al disco con una diversidad de colaboraciones.
La riqueza instrumental de Respira es otro de sus puntos fuertes. Al sonido característico de la banda —compuesto por guitarra, violín, teclado, batería y cuatro— se suman instrumentos como la gaita colombiana, la trutruca y el charango, creando una atmósfera que evoca la diversidad geográfica y cultural de América Latina. Cada pieza del álbum es una invitación a recorrer paisajes sonoros que conectan lo ancestral con lo contemporáneo.

Danka Villanueva, violinista de la agrupación, describe cómo las múltiples giras internacionales han influido en la esencia del disco: “Cuando compartes tu música con artistas de culturas diferentes, te das cuenta de lo transformador que puede ser reinterpretar tus propias canciones. Es un intercambio que enriquece tanto a nosotros como a quienes nos escuchan”.

En el álbum, la banda también se adentra en territorios introspectivos. Su sencillo más reciente, "Tu luz", compuesto por Hugo Jara, invita a la conexión con uno mismo y a explorar el potencial interno, marcando un contraste con las piezas más dinámicas y rítmicas del trabajo.

Con Respira, Golosa La Orquesta reafirma su compromiso con la exploración musical y cultural. Este disco no solo consolida su identidad en la escena nacional, sino que también abre caminos hacia nuevas formas de crear y compartir música, destacando la capacidad de los sonidos latinoamericanos para resonar en un contexto global.
El lanzamiento de este álbum no es solo una celebración de su trayectoria, sino una muestra del potencial artístico de una banda que sigue apostando por la innovación y la colaboración como pilares fundamentales de su propuesta.
Los orígenes de la banda
Golosa La Orquesta nació en Santiago en un contexto de exploración musical y cultural. La idea surgió en reuniones entre amigos, influenciados por los discos de vinilo que resonaban en las casas de sus familias, desde boleros de Lucho Gatica hasta los mambos de Dámaso Pérez Prado. Los integrantes, provenientes de diversos rincones del país, encontraron en su amor por los ritmos latinos un terreno común. Danka Villanueva, vocalista y una de las fundadoras, recuerda: “Nos unimos porque queríamos romper con la monotonía musical de la escena. Queríamos llevar algo fresco y al mismo tiempo nostálgico”.

Hablar de Golosa La Orquesta es hablar de un grupo que, con diez años de trayectoria, ha sabido cruzar fronteras y consolidarse como un nombre relevante en la escena musical internacional. Pero, ¿cuál es el secreto de su éxito? Anka nos revela cómo lo han logrado: “Siempre fue un sueño colectivo llevar nuestra música a otras latitudes. Desde el inicio trazamos un plan que combinó colaboración con bandas extranjeras, autogestión y un constante estudio de cómo se mueve la industria musical”.
Aunque han ganado algunos fondos estatales para giras internacionales –de sus ocho salidas al extranjero, solo tres contaron con apoyo público–, su independencia económica ha sido clave: “No somos una banda fondo-dependiente. Organizamos nuestros viajes a toda costa, asegurando siempre cumplir nuestra palabra. Es un trabajo que combina madurez artística con madurez en la sustentación económica”, agrega.
Chile, según Danka, está en una posición intermedia en cuanto a herramientas para los músicos: “Contamos con fondos como Ventanilla Abierta o Didac, pero los tiempos administrativos suelen ser complicados. En otros países de Latinoamérica ni siquiera existen estas oportunidades, pero en Europa el trato a los artistas es ejemplar. Aún nos falta llegar a ese nivel”.
Historias de ruta y países inolvidables
La agrupación ha tocado en escenarios que van desde Dinamarca hasta Colombia. “Dinamarca siempre nos recibe como en casa. A pesar de las diferencias culturales, el trato a los músicos es increíble, cuidando cada detalle. Tenemos una hermosa familia danesa”, comparten. Por otro lado, Hungría se ha ganado un lugar especial en su corazón por su “ambiente rock and rollero” y sus vibrantes encuentros con otros músicos.
Pero no todo son escenarios perfectos. Desde viajes maratón con escalas interminables hasta camionetas con motores quemados, las anécdotas están a la orden del día. “Una vez llegamos con horas de retraso a Dinamarca, directo de un vuelo agotador. Apenas tuvimos tiempo de dejar las mochilas, lavarnos la cara y subir al escenario. Pero el calor de la gente nos hizo olvidar todo el cansancio”, recuerdan con cariño.
La banda ha recorrido más de 15 países. Cada gira ha sido una experiencia única, desde los festivales veraniegos en Europa hasta las calles vibrantes de Bogotá
Dinamarca se ha convertido en su segundo hogar musical. La banda ha participado en festivales como Roskilde y ha colaborado con músicos locales. En Budapest, participaron en jam sessions con artistas locales y en festivales de world music. “Sentimos que Hungría comparte nuestra intensidad escénica y nuestra pasión por la música”. Su conexión con el público colombiano ha sido especial, debido a la cercanía cultural y el aprecio por los sonidos latinos.
Más allá de los escenarios, Golosa La Orquesta ha tejido redes culturales que fortalecen su presencia internacional. En Europa, su música ha sido celebrada como un puente entre la tradición y la modernidad. Para los locales, su propuesta se siente exótica y familiar a la vez, evocando una nostalgia inesperada. Una fan danesa comentó: “No entiendo las letras, pero siento cada nota como si hablara de mi propia vida”.
Creación colectiva y sonoridad propia
La esencia de Golosa La Orquesta radica en su espíritu colectivo. Desde sus inicios, inspirados en ritmos como el bolero, el mambo y el tango –influencia directa de sus abuelos músicos–, han apostado por un trabajo en conjunto que desafía la individualidad predominante. “Hoy hacemos un trabajo distinto, pero mantenemos ese espíritu goloso y sonoro”, nos cuentan.

El estudio de grabación también ocupa un lugar central en su proceso creativo. Todas sus producciones discográficas han sido autogestionadas, algo que consideran fundamental para mantener su identidad. Asimismo, el productor musical es visto como un aliado clave para traducir sus ideas en sonido.
Cuando se trata de comunicarse con su audiencia, Golosa La Orquesta opta por la autenticidad. “No somos nativos digitales, pero nos esforzamos por mostrar lo que nos resulta natural: momentos de ensayo, grabaciones y reflexiones sobre nuestras canciones. Queremos que nuestro material transmita un mensaje honesto”.
Este enfoque también incluye colaborar con artistas visuales para el arte de sus discos y singles, asegurando que cada pieza de difusión tenga coherencia con su propuesta artística.

La banda guarda una lista de maestros que han marcado su camino. Desde el legado de músicos chilenos como Violeta Parra y Los Jaivas hasta influencias internacionales como Astor Piazzolla y Django Reinhardt. “Cada uno de nosotros trae a la mesa su propia mochila musical. Esa diversidad nos enriquece”, explica Danka Villanueva.
Cuando se les pregunta a quién les gustaría telonear, no dudan: “Sería un sueño compartir escenario con referentes de la música latinoamericana. Y si nos preguntan quién quisiéramos como telonero, nos encantaría abrir espacio a nuevos talentos”.

Tras un 2024 lleno de viajes y conciertos, la banda planea centrarse en su territorio. “Queremos explorar más Latinoamérica y Chile, conectarnos con nuestras raíces y nuestro público local”, comentan. “Eso no significa que dejemos de mirar hacia afuera, pero estamos en una etapa de reencuentro con nuestro espacio”.
Al hablar de Chile y su contexto, la banda lanzan una reflexión: “A veces la ciudad agota, pero nuestra música también busca aportar un espacio para cuestionar, sentir y construir algo diferente”.
Golosa La Orquesta no solo lleva ritmos a otros países; también trae historias, emociones y aprendizajes que enriquece a cada una de sus audiencias.
Por: POST𐤀



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