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Redolés: aunque fallé siempre apunta

  • 19 dic 2024
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 19 dic 2024

Mucho se puede decir de Mauricio Redolés, de su escasa promoción y modelo de difusión de sus trabajos con sus diversas agrupaciones.

De sus peleas con sus vecinos del espacio cultural CENTRO COMUNITARIO CASA ROTA de Plaza Yungay, al cual el acusa de grupo de personas irrespetuosas del necesario descanso de los vecinos e instalaron una discoteque clandestina que funciona de viernes a domingo” y a lo que ellos se defienden:

“Casa Rota es un proyecto de recuperación de espacios que inició luego del incendio que en 2021 destruyó la casa patrimonial que hoy nos acoge. Gracias a la gestión de sus dueños y del equipo que compone Casa Rota, se ha evitado que el lugar fuera tomado por el crimen organizado, lo que sí es un verdadero problema en el barrio”,

“No somos una discoteque clandestina. Esta es una afirmación lamentable de parte de un serio exponente de la cultura nacional. Casa Rota es un centro comunitario que reúne a profesionales, artesanos y artistas, y que ofrece un espacio seguro a artistas emergentes para que puedan dar a conocer su obra”


De su absurda pretensión de definir que es arte o que no es arte. Quien hace arte y quien no "Los Bunkers, Los Tres, son industria musical, no son arte. YO hago musica popular como una forma de arte, como lo hizo, respetando las diferencias y las distancias, Violeta Parra, como lo hizo Victor Jara, como lo hace Eduardo Gatti, yo creo que las canciones de Eduardo Gatti son arte, pero creo con todo respeto que "otras canciones" como Los Bunkers, Los Tres, son industria musical, no es arte"


Hasta sin nada que ver con el mismo, uno podría hablar de su hijo y baterista, de sus puestos en el mundo del arte en Valparaíso luego de trabajar como Encargado de formación del Programa Escuelas de Rock y Música Popular del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio por dos años, para ser el Encargado de Contenidos y Programación también por dos años, y luego, Director de Desarrollo Cultural de Valparaíso por 4 años, todo esto bajo la administración de Jorge Sharp y la Alcaldía Ciudadana. Llego a ser Presidente del Parque Cultural de Valparaíso -PCdV- por más de un año además. Como dijo el mismo Mauricio Redolés “Tengo amigos que llevan años en ministerios y ven jóvenes de 30 que pasan como cohetes a comandar lugares que no tienen idea”

Pero, todo esto no disminuye su trayectoria, su energía aún viva y que a su edad pueda decir lo que se le venga en gana según estime. Su virtud siempre va a ir más allá de un poema con un garabato a la cámara ya sea hace 30 años como el 14 de mayo de 1992 en el programa El Desjueves de La Red, donde Redolés, citando a Parra, dijo “hay viejos culeados que no creen en el amor”, o un garabato a secas como hace unos cuantos días, cuando papalmente decía quienes hacían o no arte como él; Su virtud siempre va a ir más allá de sus historias de tortura y más acá de los que sus audiencias viven al día a día de hoy y no como una añeja tocata de antaño. Eso se espera de el.

Redolés hace mucho podría haber hecho discos con más pretensiones pero el no las tiene, es comoda la posición del renegado y del censurado, pero la historia nos a enseñado que es una posición de privilegio en las industrias si es bien llevada, lo que lo pone en un espacio crítico de quienes logran mayores alcances, pero sin justificaciones de fondo mas que su propia marginalidad dentro de los medios, que cuando lo convocan para idolatrarlo y le dan micrófonos cautivos, el encantado ocupa.

Ahora la repercusión de su voz, de su música, de su imaginación de lo que es el mundo, depende más allá de todo, de su proyección como artista, la cual desde hace años no ha salido de una zona de confort y auto validación sin pretensiones de grandes escenarios, de una gran obra, que de por sí necesita las herramientas de todas las plataformas de difusión posibles y de una planificación clara con objetivos que no sean tocar en el beneficio o en la presentación de aquí o allá. Esto último está siempre, Tata Barahona, Aldo Asenjo, nunca lo han dejado, pero apuntar a otros escenarios y otros niveles de producción es lo que está al debe si se quiere comparar o sacar de una categoría como la de arte a colegas músicos que llenan venues en Chile y Latinoamérica, algunos, aunque anden con la marca automotriz tatuada en la frente y saturen con su marketing mientras los filma Pablo Larrain (¿Porque él entre tantos?), y así pertenecer, como NUNCA lo ha querido nuestro legendario y auténtico Mauricio Redolés. 



Por: POST𐤀

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